Elige bien que crédito necesitas para tu hogar

Siempre cuando decidimos comprar nuestro hogar, lo importante es comenzar y generalmente se comienza ubicando “La casa de nuestros sueños”, o bien sea aquella con la que podemos pagar, siempre la segunda es la mejor opción para comenzar tu búsqueda.

Una vez que ya hayas ubicado la casa es entonces cuando comenzamos a gestionar los movimientos para poder adquirirla, revisamos nuestros ahorros hacemos cálculos, cuanto podemos o no pagar, etc. Opciones de financiamiento existen muchísimas, PERO no nos dejemos arropar por aquellos gestores del INFONAVIT que te ofrecen aquellas maravillas “De manera desinteresada”…

Otra opción que debemos tener en cuenta son aquellas ofertas maravillosas de parte de la constructora que está construyendo tu probable futuro hogar, seguramente te dirán que el proceso será más rápido y que el banco con el que ellos trabajan es el mejor del mundo, pero realidad no siempre es así.

Es por ello que te decimos que elegir el banco, investigarlo, y así definir el tipo de crédito que necesitas es importante o incluso más importante que elegir la vivienda que deseas, de hecho expertos recomiendan que primero se elija el crédito se defina a donde puedes llegar para luego elegir la vivienda.

En definitiva es que NO debes esperar tener la casa de tus sueños habitar en ella para luego poder gestionar el tipo de financiamiento que deseas ya que esto puede ser un arma de doble filo, es mejor esperar a tener el crédito pre-aprobado y listo para que lo puedas gestionar.

Te recomiendo mí banco…

Es común que al visitar la inmobiliarias, estas te quieran redirigir al banco con el que ellas trabajan, deberás por supuesto investigar los planes de financiamiento de ese banco, investígalo bien, investiga su proceso de trámites, si este te conviene perfecto, pero si no te conviene y la inmobiliaria quiere obligarte a trabajar con este ente, entonces lo mejor será prescindir del negocio y buscar otra vivienda con otra inmobiliaria.

Por estas razones es que es importante antes de definir la casa, elegir el tipo de crédito que mejor se adapte a tus necesidades y aunque te traten de bloquear diciéndote que ningún banco te dará el 100% de su información de financiamiento la realidad es que puedes solicitar corridas con simulaciones del comportamiento del crédito a cada banco y así compararlas y elegir cual mejor se adapte a ti.

Una vez que ya hayas elegido el crédito que más se adapte a ti, inicia el trámite de financiamiento aun cuando no tengas la casa visualizada, ten en cuenta que oferta de viviendas existen muchísimas seguramente encontraras algo que se adapte a tu crédito y a tu bolsillo.

Distinto a lo que se cree no es indispensable que tengas la casa ya electa para iniciar el trámite, pero lo que sí es recomendable es tener el precio de enganche o monto de la casa, si no sabes el monto exacto entonces haz un estimado y siempre coloca un monto mayor, no te asustes luego cuando vayas a formalizar solo cambias el importe.

De hecho es mucho más importante tener el crédito autorizado antes de dar el anticipo de la vivienda, ya que se han registrado casos que el usuario da el anticipo, firma contrato y luego el banco le niega el crédito. Terrible ¿Verdad?…

Recuerda que es muy importante tener en cuenta que es muy común que los contrato con promesa de compra – venta tengan penalización por contrato cancelado de manera que perderás doble tanto tu anticipo como tu dinero para pagar la penalización.

En el peor de los casos esta pena puede ir desde el apartado que diste, hasta un porcentaje sobre el valor de la casa, es por ello que es importante que se lean bien los términos y condiciones del contrato, generalmente las inmobiliarias juegan con la emoción del comprador que esta emocionado por su futura casa que firma todo sin leer nada, cosa totalmente FATAL en un negocio de compra venta.

Recuerda que la desesperación es un pésimo consejero, nunca te dejes llevar tanto de la emoción como la desesperación ya que hacen tomar pésimas decisiones que luego repercutirán en el futuro, una vivienda no es un juego es nuestro futuro con el de nuestras familias.

Por eso selecciona el crédito, selecciona el plan de financiamiento y luego elige tu futura vivienda.