¿Qué es la buena fe? – Asesoría Contable y Fiscal

La frase “la intención es lo que cuenta” es muy común, tanto que en la legislación mexicana la buena o mala intención al momento de realizar actos jurídicos es muy importante.

Del tipo de intención dependerá que surjan consecuencias positivas o negativas, la buena fe, es un principio del derecho, que depende del estado mental de honradez, de convicción en cuanto la verdad de un hecho o conducta.

La ley contempla que las personas actúan de buena fe

La buena fe se presenta mayormente en el caso de la celebración de cualquier tipo de contrato y particularmente en casos de matrimonio, otorgándole en todo momento la ley al cónyuge que actuó de buena fe, prioridad y beneficio.

La legislación civil también contempla la buena fe en materia de posesión, derecho de accesión, prescripción, herencia y obligaciones en general.

Elementos indispensables para la perfección de los contratos

Los contratos se perfeccionan por el consentimiento de las partes, excepto aquellos que deben cumplir cierta forma establecida por la ley.

Desde que se perfeccionan obligan a los contratantes, al cumplimiento de lo expresamente pactado y también a las consecuencias que según su naturaleza, son conforme a la buena fe, al uso o a la ley.

Actuar de buena fe

Actuar de buena fe legalmente, es un principio fundamental en el derecho, que implica actuar con honestidad, rectitud y realizar las acciones con buena intención sin alterar o dañar los derechos de otro, en las relaciones jurídicas.

Moralmente actuar de buena fe es un criterio que juzga el comportamiento de las personas. El ordenamiento jurídico y las leyes que lo conforma, intentan impedir las conductas deshonestas de los individuos que conforman la sociedad.

Objetivamente la buena fe protege las relaciones humanas por medio de la honradez, y subjetivamente, la buena fe está basada en creencias individuales de convencimiento.

Lo anteriormente señalado, genera que un acto puede ser de manera objetiva, contrario a la ley, pero quien ejecuta el acto pudo haber actuado por desconocimiento de la ley, de buena fe.

La importancia de la buena fe ha crecido tanto que no se ha limitado a los ordenamientos nacionales, sino por el contrario, ha adquirido protagonismo en los esfuerzos de unificación normativa en el ámbito internacional.

La buena fe es uno de los parámetros para determinar cuándo se está frente a un abuso.

El papel de la buena fe en la creación de las normas permite comprender la distinta extensión que se le otorga en los diversos ordenamientos jurídicos, ya que la necesidad de crear nuevas normas dependerá de innumerables factores.

Todos esos factores son independientes en cada sistema, respondiendo a las necesidades y características del sistema jurídico específico, pero basados en la buena fe.

Considerando que la buena fe se adapta a las necesidades de cada ordenamiento jurídico, no resulta extraño que diversas teorías que surgen a partir de ésta en un ordenamiento jurídico, no cumplan ninguna función en otro.

La buena fe se aplica para subsanar los puntos débiles de los distintos ordenamientos jurídicos, por lo que su papel dependerá de las características de éstos.

Tal vez una de las aplicaciones más transversales sea la introducción de nuevas soluciones en aquellos puntos en los que el ordenamiento jurídico no se conformaba con los valores sociales imperantes.

Cumpliendo una función social dentro del Derecho al promover la cooperación y solidaridad frente al individualismo.

Implicaciones de la mala fe

Toda acción intencionada de las personas de actuar negativamente obteniendo provechos o beneficios de manera deshonesta o ilícita son considerados actos de mala fe.

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