Obtener un crédito va mucho más allá que solo pedir prestado dinero, al adquirir dicho crédito se crea la mentalidad que el dinero tiene el gran poder de darnos un techo donde vivir mejor conocido como hipoteca, declarar nuestra posición social o crédito automotriz.
De igual forma da tranquilidad para llegar a fin de mes, un cariño por algo que merecemos (meses sin intereses) o adelantar alguna de nuestras necesidades (tarjeta de crédito).

Ese extraño estado mental donde el dinero provoca un gran placer rápidamente se convierte en desilusión, sorpresa o angustia si nos permitimos olvidar que desafortunadamente, al final del día, ese dinero es solo dinero que tendremos que pagar con un precio mayor denominado intereses y comisiones.
Sin duda alguna los créditos son un arma de doble filo que debemos cuidar muy bien. Aquí presentamos 4 errores comunes al contratar un crédito.
- Confundir el Pago chiquito con el crédito barato:
La oración “por tan solo X pesos semanales o mensuales” apela a nuestro inusual sentido de cazadores de ofertas bajo el cual olvidamos que pagar muchos poquitos de igual manera significará terminar pagando muchísimo.
Un crédito económico es aquel que, sumado el total de pagos éstos no representan mucho más de la cantidad del dinero que obtuvimos desde un principio.
- Centrarse en una única opción:
Obtener dinero que no es nuestro, está demostrado, que es un apretón a n yo, si tal banco o almacén me presta se pode confundir con un indicador de la valía y, bajo estos dichos términos, ¿quién se atreve a cuestionar el préstamo?
Es impresionante el gran número de personas que aceptan préstamos del banco sin comparar ningún otro producto porque muy en el fondo temen y saben que en otro lugar no presten o al menos no los acepten como clientes.
Lo que habla maravillas de la psicología y de los programas de lealtad y cliente consentido ¿no lo creen? Mandar de tiempo fuera al ego y comparar créditos en función de su costo y beneficios
- Creer que se esconde la realidad
Lo más interesante es que el engaño muchas veces se puede ver así, si se sufre para acreditar los ingresos para el pago de una hipoteca tal vez valga la pena pararse y preguntar ¿realmente se puede pagar esta mensualidad?
Quien intenta hacer mil trucos para no pagar el seguro de su vehículo porque es muy costoso quizá no está mirando lo obvio que es aceptar que se está comprando un carro por encima de toda su posibilidad.
Los procesos para asignar un crédito hablan más del cliente que de la institución, aquel que necesita recurrir a créditos express o sin investigación tiene de tarea analizar con detenimiento sus hábitos de consumo.
De igual forma cuestionar si realmente ameritan pagar todos esos intereses o si se tiene que mentir o forzar alguna situación para obtener el crédito no ir de vacaciones, pedirle a un desconocido que sea aval.
Ya que posiblemente nadie más quiere, sacarlo a nombre de la pareja. es mejor realizar un alto un alto y cuestionar SERIAMENTE si se está en capacidad de cumplir con ese crédito.
- Concentrarte en solo una opción
Poner el dinero como una ayuda aprendiendo a distanciar la emoción que domina al pedirlo, el dinero prestado es un camino que vale la pena emprender.
No es fácil ni se domina a la primera pero si se lee esto seguramente algo se recordará la próxima vez que esa solicitud de crédito llegue a tus manos. Es importante recordar, tomar el control del dinero antes de que alguien más lo haga.
